Piensa en una receta de cocina: una lista de pasos escritos en orden, como bate los huevos, agrega la harina, hornea 30 minutos. Si alguien los sigue tal cual, sale el pastel. Un programa es lo mismo: una lista de instrucciones (órdenes concretas) que la computadora ejecuta (es decir, realiza) una por una, de arriba hacia abajo.
La receta es el programa, cada paso es una instrucción y la computadora es quien cocina. Pero la analogía se rompe en algo importante: un cocinero humano rellena huecos. Si la receta dice «hornea hasta que dore», mira el pastel y decide. La computadora no adivina nada: hace exactamente lo que está escrito, ni más ni menos. Si hay una letra mal puesta, se detiene y avisa; si falta un paso, hace algo distinto de lo que querías. Les pasa a todas las personas que programan: equivocarse es parte normal del camino.
En Python, el lenguaje de este curso, cada instrucción va en su propia línea. La más sencilla es print("Hola"). La palabra print significa «imprimir» y, hoy, quiere decir mostrar en la pantalla lo que va entre paréntesis. El texto va entre comillas (" ") para que Python sepa que son letras y no una orden. Las comillas no se muestran: print("Hola") escribe solo Hola.
Lo que necesitas recordar:
- Un programa es una lista de instrucciones que se ejecutan en orden, de arriba hacia abajo.
print("texto")muestra ese texto en la pantalla, sin las comillas.